Pues sí, como lo oyes 2026: ¡YA NO TENGO MIEDO!
Y te lo digo fuerte y claro, no con la boca pequeña, para que, en los días que vamos a compartir en breve, no me recuerdes historias antiguas de la Vittoria Verì que fui.
¡No hace falta!
2026, ¡lo he conseguido! He dado el salto y he decidido actuar sin tanto pensar y controlar. Y lo que parecía un salto al vacío, ha sido solo un pasito de nada.
Un seguir adelante sin continuar estancada en ese pavor que me había impedido ser completamente yo.
Si, 2026, este año vamos a disfrutar lo más importante en la vida: Ser quienes hemos venido a ser. Tu, yo y quien sea que decida subirse al carro y experimentar la vida desde el Alma y desde la integridad y la valentía de ser si mism@, pase lo que pase.
Porque no se puede renunciar a ser quienes somos por miedo, ¡maldita sea!
Porque Todas y Todos nos merecemos vivir y experimentar lo que necesitamos para evolucionar, para tocar con los dedos la felicidad, la sorpresa, el amor, el gozo, la diversión y descubrir la magia de la vida.
Tod@s y cada un@ de nosotr@s nos merecemos hacer todo lo posible para que nuestras vidas valgan la pena.
Porque nunca es demasiado tarde para ser quienes somos y cumplir con lo que sentimos justo, desde el corazón, con nuestra misión, con nuestro propósito de vida.
Y porque la vida no es sólo y únicamente dolor, responsabilidades y menos aún, miedo, angustia, sufrimiento, bloqueos y limitaciones.
Y lo voy a gritar a los 4 vientos durante TODO el año: YA NO TENEMOS MIEDO.
Si, porque no estoy sola. Estoy rodeada de una comunidad de gente unida, una comunidad donde Tod@s nos apoyamos y estamos aquí para darle sentido a nuestras vidas y aportar cosas buenas en este mundo loquísimo. En las buenas y en las malas.
Y me dirjo a ti ahora…
Si, a ti que estás leyendo, que, a lo mejor, ahora dudas, que estás pensando que quizás no puedes dejar el miedo a un lado y dar ese salto, qué sepas que no es así.
No te creas todo lo que te dice tu mente
Deja a un lado ese hemisferio izquierdo del cerebro que no para de machacarte con dudas, con ese aburridísimo ‘mejor no lo hagas‘, con el taladro de la inseguridad que te hace pensar que no eres suficientemente capaz, y que hace que todo te parezca arriesgado. Que te hace encontrar miles de excusas con tal de no atreverte a ir a por todas para descubrir TODAS LAS FORMAS POSIBLES PARA SER TÚ Y SER FELIZ.
Porque sí, es verdad, muchas cosas en la vida hay que lucharlas y dejarse la piel para conseguirlas. Pero esto no significa que no puedas disfrutar igualmente durante el proceso y que no puedas ser tu o que debas renunciar por miedo.
Todas esas cosas que temes, en el 90% de los casos, no se van a producir. Y lo que provoca el miedo es que renuncies.
Piénsalo…
Cuando dejes este mundo, ¿de qué te habrá servido tanto miedo, tanta renuncia?
¿Es este el legado que quieres dejar? ¿El de una persona que ha renunciado a ser quien es, a conseguir sus metas y a cumplir con su propósito?
¿Quieres ser esa persona que calla, que se somete, que aguanta todo y más y que nunca se elige a si misma?
¿Quieres ser recordada/o por el miedo que tuviste y que te mantuvo atrapada/o gran parte de tu vida y por todo lo que sacrificaste por renunciar a ser tu?
¿Es esto lo que quieres que tus hijos aprendan de ti?…
¿Y es de esto de lo que quieres que el mundo donde vives se impregne? ¿Y que sea ese miedo lo que siga alimentando la vida de los que vendrán después de ti?
¡Yo no quiero que renuncies!
Para el 2026, de hecho, te pido un favor personal y va en serio:
No renuncies a eso que sientes, a esa llamada interna, a eso que grita por dentro para salir. No lo dejes inventando ese sin fin de excusas y justificaciones que solo te alejan de ese maravilloso sentimiento de integridad que sientes cuando eres tu mism@.
Te lo pido por favor, no renuncies a ser tu. Cueste lo que cueste, deja de hacerlo.
Empieza esta nueva etapa que marca el 2026 con un propósito distinto: ¡el tuyo!
Si yo lo he hecho, tu también puedes.
Todos podemos.
Amigo, Amiga, no renuncies a Ser Tu. Y menos por miedo.
Sé que estás pensando. Es fácil decirlo. Yo no conozco tus circunstancias, lo mal que lo pasaste o lo difícil que lo tienes desde hace un tiempo. No conozco tus problemas, tu sufrimiento ni tu historia.
¿Pero sabes qué pasa? Que dejar de tener miedo no significa que te olvidas y que éste desvanece por arte de magia.
Si fuera tan fácil, ya lo habríamos hecho desde que éramos críos y crías.
No, no es eso.
Se trata de llegar a esa línea de salida donde decides poner el miedo a lado tuyo o detrás de ti y no por delante tuyo para que lo decida todo por ti.
Puedes decidir con él a lado. Puedes darle la vuelta, ver lo que esconde y sacar provecho de él. Y sopesar los riesgos.
Si, porque dejar de permitir que el miedo decida por ti no se traduce en lanzarse a lo loco en lo que sea, sin pensar, sin evaluar, sin analizar, sin considerar a qué te enfrentas.
Evalúa los riesgos e inténtalo. Prueba. Experimenta. ¡Atrévete!
Y si no sale bien, regula. Revisa. Repara. Cambia. Haz otro intento. Prueba.
J U E G A…
Cuando entiendas que la vida es ni más ni menos que una partida de ajedrez, donde cada un@ tenemos un rol y un propósito y estamos absoluta y completamente list@s para jugarla, tu manera de interpretar la vida cambiará completamente.
Mi deseo para tu 2026
Amiga, Amigo, ¡juguemos!
Porque hasta cuando lo estemos pasando fatal, seguirá habiendo algo que nos puede sacar una sonrisa aún cuando nuestros problemas no desaparezcan.
Y porque no todo irá siempre mal.
La vida son ciclos y errores. Problemas y bloqueos nos sirven para conocernos y retarnos a ir un poco más allá.
Y porque somos tan perezos@s que sin sacudidas, no aprendemos, no valoramos, no despertamos, no avanzamos.
No has venido a este mundo para pasarlo mal. Has venido para aprender y aportar.
Nunca lo olvides ni dudes de ti.
¡Nadie dijo que iba a ser fácil. No lo pretendas. Pero no seas tu quien te lo ponga más difícil!
Abre la mirada, amplía tu perspectiva y sostén la inseguridad.
El miedo te puede acompañar, pero, por favor, no sigas permitiendo que sea él quien escriba tu historia.
Escríbela tu.
~
Ahora sí, no puedo saltarme la despedida del 2025…
¡Vaya año de cambios!
2025 te estoy muy pero que muy agradecida por todo lo que me has hecho vivir y por todas las personas que me has traído para que me ayudasen a ver las cosas como las veo ahora.
¡Gracias 2025! Nos despedimos con una sonrisa de oreja a oreja, con el corazón lleno y un abrazo repleto de cariño y buenas vibras, lo sabes. Ya te contaré qué tal irá el 2026 ;-).
~
Disfrutar Tod@s y un abrazo circular que llegue allí donde estéis…
¡Y seguimos!
~
Con cariño,
Vittoria Verì

