8 errores que te impiden ponerte en forma y lograr un peso saludable

kettlebell de 20 kg con a los lados mancuernas de diversos colores y tamaño

Estos son los 8 errores que te impiden ponerte en forma y conseguir tus objetivos. Vamos a verlos en detalle.

Discontinuidad:

si quieres ponerte en forma, lo primero que necesitas hacer es crear una rutina de entrenamiento. Para crearla, tendrás que establecer cuántas veces por semana te comprometes a ir al gimnasio o a practicar ejercicio donde quieras o puedas. Este es el primer compromiso que tendrás que construir contigo mismo; una vez estés seguro del tiempo que quieres dedicar al entrenamiento, podrás distribuir el tipo de actividades a lo largo de la semana, intentando incluir todas las que te permiten trabajar tu cuerpo en su totalidad.

Auto-exigencia:

sé honesto contigo mismo y fija objetivos alcanzables.

Si empiezas desde cero, o nunca has practicado deporte, o bien llevas tiempo sin hacerlo y conduces una vida estresante donde el tiempo libre es poco, evita exigirte entrenar 6 días a la semana durante 2 horas y a tope. Y encima empezando un régimen estricto para perder 4 kg en 15 días… bodybuilder afroamericano con camiseta de superman gritando mientras entrena con aspecto fuerte/amenazante

Para que la practica de ejercicio sea eficaz y te conduzca a un buen resultado, construye tu rutina día tras día, respetando tu ritmo y dando a la mente y al cuerpo el tiempo de adaptarse al cambio.

Para que la practica de ejercicio se convierta en un hábito, necesitas practicarla con regularidad durante por lo menos 3 semanas seguidas.

La excesiva exigencia, a menos que no seas una persona con un sentido de disciplina y rigor elevados, hará efecto rebote.

Esto causará que dejarás de practicar cualquier actividad cayendo en la frustración, en el desanimo, en la total desmotivación y baja autoestima. Además, con practicar ejercicio, se entiende una serie de actividades entre las cuales se incluye, por ejemplo, salir a dar un paseo cada día durante media hora. O bien, simplemente, practicar deportes que no sean especialmente duros ni extremos.

Entrenar siempre al mismo ritmo:

una vez hayas establecido tu rutina de entrenamiento, es fundamental que lo vayas modificando e intensificando.

Esto te permitirá evitar que tu cuerpo se acostumbre al esfuerzo, deje de reaccionar y/o quemar grasas y/o formar musculo y, cuando quieras progresar, sufra un exceso de fatiga que te hará abandonar.

Varía la intensidad de los entrenamientos y su duración, entrena a intervalos, utiliza pesas y haz un trabajo aeróbico también. 

Entrenar sólo ciertos músculos o bien solo los puntos fuertes:
Imagen: Shutterstock.com
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si practicas solo actividades que no te suponen un gran esfuerzo, pues, estarás perdiendo en calidad y pronto tus resultados se estancarán.

Si, por ejemplo, te resulta fácil salir a correr pero, por otra parte, sabes que te cuesta mucho entrenar el tronco superior, dedica tiempo a esto último también.

El  cuerpo necesita equilibrio en todas sus partes – internas y externas – para que podamos lograr una estructura sana y solida y  sentirnos bien y en forma.

No descansar lo suficiente:

entrenar a tope no se traduce en conseguir más y mejores resultados en menos tiempo.

Es fundamental tomarse tiempos de recuperación para que el cuerpo descanse y no desgaste inútilmente energías. Esto ayudará a que el musculo tenga el tiempo de recuperarse y formarse, para que, en general, no padezcas una sensación de agotamiento psico-físico.

Por lo tanto, el entrenamiento tendrá que ser balanceado entre días de más intensidad, días de actividades de ‘descarga’ y días de descanso.

Dormir 8 horas es también fundamental para una correcta recuperación. Así como evitar entrenar cuando se está enfermos es crucial. Si no queremos agotar las energías de nuestro cuerpo, hay que respectar sus necesidades de estabilización y de auto-curación.

Básicamente: cuidarse.

Entrenar de vez en cuando pero a tope:

lo más frecuente es apuntarse a un gimnasio, empezar a tope y acabar agotado. De allí dejar de ir una/s semana/s y volver con la pésima idea de ‘recuperar’ el tiempo perdido y volver a entrenar a tope o el doble de lo normal o necesario.

viñeta de mujer que intenta hacer plancha pero cae rendidaEl cuerpo de esta manera recibe un mensaje amenazante porque, de repente, se ve sometido a un esfuerzo e, igual de rápido, a un descanso exagerado. Por lo tanto, lo más probable es que considere tener que guardar sus reservas para esos momentos esporádicos de esfuerzo máximo, en lugar que gastar energía en forma de grasas y formar masa muscular.

El primer paso es crear un compromiso honesto con uno mismo, una rutina de entreno y objetivos alcanzables. Solo la constancia y la continuidad darán resultados.

Deshidratación y mala alimentación:

es muy improbable conseguir buenos resultados si no se hidrata adecuadamente el cuerpo y si no se sigue una dieta saludable. Si tienes un buen coche, pero se te olvida por completo ponerle agua y aceite y, peor aún, en lugar de ponerle gasolina le echas otra cosa que no es el combustible que el coche necesita, no ¡¡esperes que el coche se ponga en marcha y funcione!!

Acabarás cargándotelo…

Pues, aplica este mismo concepto a tu cuerpo. La alimentación (saludable) y la hidratación son el combustible imprescindible para lograr una buena forma física.

Con forma física no me refiero a tener unos abdominales esculpidos o un trasero firme y alto, sino más bien a un estado de salud y una estructura, como dicho antes, sana y solida.

Actitud negativa:

ahora bien, si te saltas todos los criterios anteriores, lo más fácil es que vayas alimentando una actitud negativa, pensando que entrenas para nada, que entrenar no sirve, que no eres capaz de lograr objetivos etc.

Esta actitud te llevará no solo a boicotear cualquier idea y/o actividad que se te ocurra, sino más bien a desvalorar tu persona, odiar o rechazar tu cuerpo, caer en malos hábitos que solo empeorarán tu estado de salud tanto física como mental, emocional y energética. image

Una ayuda puede ser alternar entrenos a solas con entrenos en grupo. O bien practicar deporte en compañía de alguien con quien nos encontramos a gusto.

Esto no solo te ayudará a superar los momentos de bajón (no sufres solo…!!!), sino también a mantener una mente más positiva y motivada.

Una mente negativa es la herramienta más poderosa para que no alcancemos nada de lo que realmente deseamos y sentimos.

Nos aleja años luz de la felicidad y de la capacidad de ser nosotros mismos.

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Imagen destacada y otras imágenes: Pixabay.com

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Vittoria Veri DoldoHealth Coach

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