Amor a primer olor: cuestión de feromonas…
¿Qué es lo primero que nos atrae de una persona?
Hay quien dirá los ojos, unos pechos grandes, un porte elegante, unos hombros de atleta, la mirada, el tono de voz, unas piernas largas…
Pero hay quien sostiene que en lugar de hablar de amor a primera vista deberíamos hablar de amor a primer olfato
Es decir, no es lo que vemos lo primero que nos engancha sino más bien algo mucho más primitiva y súbito debido a nuestras feromonas. La palabra viene del griego – pher/por – φέρω = llevar + – o – + hormon ὁρμῶν = que impulsa – a -, y se refiere a una sustancia química que nuestro organismo produce.
Esta sustancia proporciona una respuesta fisiológica que, a su vez, genera un estimulo para actuar de una determinada manera y entre organismos de una especia determinada.
El olor modifica nuestro comportamiento
El olor que percibimos y cuya intensidad puede variar de persona a persona, de hecho, modifica nuestro comportamiento. Un olor desagradable nos aleja mientras otro que nos resulta placentero nos atrae.

No son solo los animales los que responden a un instinto sexual, sino también nosotros los humanos, por mucho que se trate de señales que enviamos de una forma inconsciente.
Entre los animales, por ejemplo, el aroma de un macho estimula la ovulación de la hembra. Igualmente, entre los humanos, es inexplicable como no todos nos gustamos ni nos atraemos.
No es algo universal ni objetivo. Es algo indudablemente químico que, a menudo, no tiene mucho que ver con nuestro aspecto físico.
La médica y especialista en sexología Adriana Arcila Rivera, en su participación en el II Simposio Internacional de Sexología Médica, organizado por la Universidad de Caldas afirma que:
«mi trabajo se encaminó en saber si existen las feromonas en los seres humanos. Es averiguar cómo ante el olor de una persona nos volvemos más sensuales y coquetos, pero sin que eso se haga de manera voluntaria. Estas sustancias las secretamos a través de la orina o el sudor y el sentido del olfato humano, por lo tanto, no está tan desarrollado como el de los animales para detectarlos«.
¿Entonces, qué olor nos atrae?
La sexóloga puntualiza que no es un buen perfume lo que nos provoca atracción, sino el sudor natural del cuerpo, compuesto por androstenos, responsables de nuestro ‘aroma personal’.
«Una investigación arrojó que las mujeres percibimos más agradable la fragancia del sudor de la pareja cuando tenemos el periodo. Este tipo de observaciones sobre cómo los humanos podemos estar más influenciados por feromonas va más lejos de lo que pudiéramos pensar«.
La medica explica que estas sustancias están estrechamente relacionadas con la sexualidad y la reproducción y tienen efectos directos sobre los individuos.
De hecho provocan, por ejemplo, que varias mujeres que habitan en una misma casa o que pasan muchas horas de su día juntas, sincronicen la misma fecha de llegada de su periodo menstrual.
El neurólogo Carlos Medina afirma que de todos los sentidos, el olfato es el que se encuentra más cerca del hipocampo, una de las estructuras cerebrales responsables de la fijación de los recuerdos. El hipocampo está conectado directamente con el sistema límbico, que constituye el centro emotivo del cerebro.
«Las feromonas naturalmente son elaboradas por las glándulas apocrinas de la axila y los alrededores de los órganos genitales. Estas envían fuertes señales que son recibidas por el órgano vemeronasal (OVN), que se encuentra dentro de la nariz.
El OVN transmite estos mensajes a la parte del cerebro que gobierna las sensaciones humanas más básicas, como alegría, cólera, amor, odio y despertar sexual«, explica Medina.
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Fuente: LaPatria.com – Vanessa Sánchez Manizales
Imagen destacada: Wikipedia.org – David Shankbone
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Autora y revisiones: Vittoria Veri Doldo ~ Terapeuta y Coach de Salud
