Saltar al contenido

Causas emocionales de resfriado y gripe

mujer cabizbaja con un corazón dibujado en el pecho y humo alrededor

Con la llegada del otoño aumentan los casos de resfriado, catarro y gripe, pero pocas veces nos preguntamos qué papel juegan nuestras emociones, creencias y estados internos en el origen de estas molestias tan comunes.

Más allá del frío, los virus o un sistema inmunitario debilitado, cada vez más estudios y corrientes holísticas señalan que el cuerpo expresa a través de síntomas aquello que la mente calla.

Creencias como “si salgo a la corriente me resfrío” o “si alguien estornuda cerca, me contagiaré seguro” actúan como programaciones mentales que predisponen al cuerpo a enfermar. A esto se suman conflictos internos no resueltos —enfado, estrés, decepción, tensión o saturación mental— que pueden manifestarse en forma de resfriado emocional o incluso gripe.

Comprender la relación entre emociones, sistema inmune y somatización no solo nos ayuda a interpretar el mensaje que el cuerpo quiere transmitirnos; también nos ofrece la oportunidad de gestionar mejor nuestro mundo interior y fortalecer nuestra salud desde un plano más profundo.

En este artículo te hablaré de la relación entre emociones y resfriados, cómo tus creencias influyen en tu salud y qué conflictos internos pueden manifestarse a través de síntomas como el resfriado, la gripe o el catarro.

Debilitando nuestro sistema inmune

Son muchos los factores – internos y externos – que nos causan resfriado y gripe, más aún al llegar el otoño.

Es cierto también que el cambio del tiempo no implica obligatoriamente contraer ni uno ni otra cosa. Tampoco una vacuna o un potente mix de paracetamol e ibuprofeno, o bien los complejos vitamínicos, nos garantizan la inmunidad de cualquier virus.

Seguramente un sistema inmunitario débil nos hace más vulnerables a contraer enfermedades, pero…

¿Nosotros podemos provocar nuestra debilidad física?

¿Podemos ser los causantes del surgir tanto de un resfriado como de una gripe?

¿Tenemos de verdad el ‘poder de enfermar‘?

El solo hecho de pensar y creer que al llegar el invierno seguramente contraeremos algún virus, nos predispone a enfermar.

Las creencias que desde pequeños nos han transmitido como, por ejemplo, que si te expones a una corriente de aire te resfrías; o que una persona resfriada automáticamente nos pasará el virus y enfermaremos, tienen un gran poder sobre nosotr@s.

Estas creencias equivalen a mensajes continuos para la mente la cual recibe un input muy concreto. Por lo tanto, las probabilidades de que, al presentarse determinadas circunstancias, el cuerpo enfermará son elevadas.

Al fin y al cabo, el cuerpo ejecuta lo que la mente dice…

Y no es solo esto! Cuando vivimos un conflicto interior que no se resuelve y se queda dentro, pues el cuerpo lo manifiesta con síntomas.

Esta manifestación interviene cuando reconocemos lo que estamos sintiendo, lo cual es una ventana hacia la resolución del conflicto.

La relación emocional de resfriado, catarro y gripe

Resfriado, catarro y gripe se relacionan con alguna situación de nuestra vida que nos ha causado enfado, tensión, rabia frente a una situación o relación o persona. Estas emociones retenidas necesitan encontrar una salida y el cuerpo es su vehículo o ‘portavoz’, para que nos demos cuenta de ellas y actuemos de forma consecuente.

El resfriado puede aparecer en consecuencia de una fuerte decepción o de un arrepentimiento por no haber dicho o hecho algo.

Un exceso de actividad mental también puede causar un resfriado. Empezamos a sentirnos confusos, agobiados, cansados, sin saber por dónde empezar. Estamos hasta las narices de una situación, de nosotros mismos, de los demás, etc.

Tanto un resfriado como una gripe nos permiten mantenernos alejados de los demás y descansar de todo, hasta de nosotr@s mism@s. También constituyen una forma de escapar del conflicto (que no estamos dispuest@s a aceptar o resolver tal y como las circunstancias requieren) y que vemos como una amenaza a nuestra zona de confort.

El resfriado, como cualquier otra enfermedad, es una crisis de desintoxicación del organismo y permite eliminar las toxinas físicas y psíquicas para que el cuerpo y nuestro interior salgan liberad@s y fortalecid@s.

Concretando síntomas y sus origen emocional

  • El dolor de cuello se relaciona con lo que no expresamos porque no nos atrevemos.
  • El dolor en los oídos se relaciona con algo que nos resulta incómodo escuchar, que no queremos saber o asumir.
  • La nariz tapada indica que notamos amenazas en el aire, algo nos huele mal.
  • El dolor de cabeza se relaciona con el dar muchas vueltas a un asunto que nos preocupa y para el cual queremos encontrar una solución.

Las situaciones pueden ser dispares, desde el no querer asistir a la comida familiar de Navidad para la que nos sentimos forzados u obligados. Donde nos imaginamos pasar un mal rato a ver tal pariente o al vivir o escuchar algo que no nos apetece. Y cuanto más pensamos en ello, más vuelta le damos hasta meses antes de la fatídica fecha. Y esto nos va corroyendo…

Un cambio en el trabajo para el cual no se nos ha avisado ni consultado, o que simplemente no nos gusta y no aceptamos, pero no nos atrevemos a decir nada, no expresamos nuestra opinión ni molestia.

Por lo tanto ni siquiera proponemos alternativas que, a lo mejor, hasta se nos aceptarían y nos sacarían del apuro.

Es decir, al no expresarnos, bloqueamos el campo de las posibilidades.

Al final y al cabo la sensación es sentirse invadidos, aplastados, sorprendidos por un acontecimiento, situación o persona; o bien no aceptar una critica o simples opiniones ajenas.

O también sentir desacuerdo, no aceptar la realidad, sentir que no estamos respaldad@s, apoyad@s o considerad@s.

Es una dificultad de adaptación social.

El momento en que el síntoma se manifiesta

La frustración va en creciendo y no sabemos cómo salir de la situación.

No expresamos lo que estamos sintiendo ni defendemos nuestra necesidad. Tememos que nuestra reacción, si habláramos, pueda no ser aceptada o puede tener peores consecuencias o puede ser hasta violenta. Y no paramos de dar vueltas al asunto y alimentar enfado en nuestro interior.

En el momento en que el síntoma se manifiesta, sea resfriado o gripe, el conflicto se encaminaría hacia la solución o hasta se podría considerar resuelto.

Durante la fase de tensión y estrés, el cuerpo resiste, se defiende y se protege. Básicamente retiene y sostiene.

En el momento en que el resentimiento va saliendo o bien conseguimos empezar a elaborar de forma más consciente lo ocurrido, el cuerpo manifiesta los síntomas – hacia fuera – como herramienta de descarga de lo de dentro.

Al fin y al cabo es una forma inconsciente de darnos un respiro, parar y descansar, darnos el tiempo de reflexionar y encontrar la manera de reaccionar y superar el problema. De esta forma el cuerpo aprovecha para recuperarse de tanto estrés.

~

Imágenes: Pixavay.com; Pinterest

Fuentes: Rosabio.com; Haciaelser.com

~

Vittoria Veri Doldo ~ Terapeuta y Coach de Salud

~

Resumen y preguntas frecuentes

¿Las emociones pueden debilitar el sistema inmunitario y provocar un resfriado o gripe?

Sí, las investigaciones en psiconeuroinmunología sugieren que emociones como el estrés, enfado o saturación mental pueden influir en la respuesta inmunitaria. Cuando las emociones se reprimen o no se gestionan, es más probable que aparezcan síntomas como resfriado, catarro o gripe, actuando como una señal de sobrecarga interna.

¿Cuáles son las causas emocionales de resfriado y gripe?

Aunque los virus siguen existiendo, el componente emocional puede predisponer al cuerpo a enfermar más fácilmente al debilitar el sistema inmune. Un resfriado emocional es aquel en el que los síntomas físicos aparecen en paralelo a conflictos internos, estrés, tensión o emociones no expresadas. Esta visión no sustituye una causa médica, pero ayuda a entender el mensaje emocional detrás del síntoma.

¿Qué conflictos internos pueden manifestarse como resfriado o gripe?

El origen emocional del resfriado suele relacionarse con situaciones de enfado, decepción, tensión interna, no expresar una necesidad o no poner límites. La gripe, por su parte, puede surgir como necesidad de descanso profundo, alejamiento o desconexión de un conflicto que nos supera o que evitamos afrontar.

¿Qué creencias afectan a la aparición de un resfriado según la visión emocional?

Creencias como “si salgo a la corriente me resfrío” o “si alguien estornuda me contagiaré seguro” pueden actuar como programaciones mentales que predisponen al cuerpo a enfermar. Estas creencias limitantes influyen en cómo el cuerpo interpreta el entorno y pueden reforzar la somatización del resfriado.

¿Qué significado emocional tienen síntomas como nariz tapada, dolor de cuello o dolor de cabeza?

Nariz tapada: sensación de “amenaza en el aire” o algo que “huele mal” en nuestro entorno.
Dolor de cuello: dificultad para expresar lo que sentimos o pensamos.
Dolor de oídos: rechazo a escuchar algo que nos incomoda.
Dolor de cabeza: exceso de pensamiento, preocupación o saturación mental.
Estos síntomas pueden funcionar como indicadores del conflicto emocional subyacente.

¿Por qué el resfriado aparece justo cuando baja la tensión emocional?

Según la visión emocional, el resfriado aparece cuando el conflicto entra en fase de resolución. Durante la tensión el cuerpo “aguanta”; cuando empezamos a liberar la emoción o a tomar conciencia del problema, el organismo descarga hacia fuera mediante mocos, fiebre o cansancio, permitiéndonos descansar y restaurarnos.

¿Cómo puedo prevenir las causas emocionales de resfriado y gripe y fortalecer mi salud?

Puedes reducir la somatización del resfriado si:
Expresas lo que sientes en lugar de reprimirlo.
– Cuestionas tus creencias limitantes sobre la enfermedad.
– Atiendes tus necesidades emocionales antes de llegar al agotamiento.
– Practicas técnicas de gestión emocional, descanso y autocuidado.
Trabajar la relación entre emociones y sistema inmune ayuda a fortalecer tu bienestar de manera integral.

4 comentarios en «Causas emocionales de resfriado y gripe»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Ops... ya ves, este contenido está protegido!