En la búsqueda constante de una vida mejor, muchas veces caemos en la trampa de pensar que la abundancia se mide en términos materiales: dinero, propiedades, éxito.
Esta ‘idea social desvirtuada’, ha hecho y hace creer a millones de personas que el éxito (y la abundancia…) es tener un puesto de responsabilidad a nivel profesional, y tener mucha pasta o plata o money… Y le podemos añadir una cantidad de elementos más como tener una mansión con piscina, personal de servicio, chofer y demás; una pareja forradísima, guapa y también exitosa; unos cuantos coches de alta gama, ropa de diseñadores de lujo y vivir en un entorno acorde. O, directamente, ¡¡ser famosos!!
Y mucho más bla, bla, bla…
Sin embargo, la verdadera abundancia es mucho más profunda y está ligada a dos elementos esenciales: el poder de decidir y la conciencia de merecer.
Estos conceptos son fundamentales para experimentar una abundancia plena en todos los aspectos de la vida, desde el amor y las relaciones, hasta el trabajo, la salud y la economía.
En este artículo, exploraremos cómo cultivar una mentalidad de abundancia, entendiendo que ser abundante no siempre significa tener más, sino estar en armonía con lo que verdaderamente necesitamos.
Tabla de contenidos
La Abundancia: poder de decidir y conciencia de merecer
La abundancia no es solo una cuestión de acumular bienes materiales y no hay nada malo en hacerlo o perseguirlo per se.
La abundancia es un estado mental, un estilo de vida basado en el equilibrio, el bienestar y el sentido de plenitud. Dos conceptos claves nos ayudan a alcanzar esta abundancia genuina: el poder de decidir y la conciencia de merecer.
El poder de decidir
El poder de decidir es uno de los pilares fundamentales para experimentar la abundancia en la vida. A nivel espiritual, esto significa tener la capacidad interna para tomar decisiones alineadas con nuestra verdadera esencia y propósito.
No se trata solo de elegir lo que queremos a nivel superficial, sino de reconocer que somos creadores de nuestra realidad.
Según James Allen, nuestros pensamientos son los arquitectos de nuestra vida, y lo que decidimos pensar, creer y hacer es lo que se manifiesta en nuestro mundo exterior.
El poder de decidir es, por tanto, un acto consciente de transformar nuestra mente y, al hacerlo, transformar nuestra vida.
Esta decisión puede ser simple, como elegir vivir de acuerdo con nuestros valores, tomar decisiones que prioricen nuestra salud o relaciones, o incluso decidir reducir nuestras expectativas materiales para alcanzar un mayor bienestar interno.
Cuando entendemos que la abundancia no radica en la acumulación externa, sino en el control interno sobre lo que es realmente importante, podemos vivir con una paz y satisfacción profundas.
Decidir conscientemente qué dejar entrar en nuestra vida y qué soltar es una forma poderosa de alinear nuestro ser con lo que necesitamos para crecer.
Por ejemplo, al elegir un estilo de vida más saludable, puede que decidamos ganar menos dinero, pero disfrutar de una mayor calidad de vida y bienestar.
O podemos tener un trabajo muy bien remunerado y ocupar un puesto de responsabilidad, pero tener esa conciencia de saber que eso es lo mejor para nosotros y para nuestro bienestar y – súper importante – ¡que no le tenemos apego!
Que somos igual de valios@s e importantes si no lo tuviéramos. Y que eso no quita nada a nuestro crecimiento interior y a nuestro bienestar general.
Esto refleja el poder de decidir: podemos decidir que es lo más importante para nuestra paz interior, nuestro equilibrio físico y emocional, hagamos lo que hagamos, tengamos lo que tengamos.
¿Se entiende, verdad?
La conciencia de merecer
Esto quizás es lo más difícil de conseguir. La abundancia también está estrechamente relacionada con el sentimiento de merecer lo mejor. Si no creemos que merecemos tener una vida plena, difícilmente la alcanzaremos.
La conciencia de merecer es, pues, el otro pilar clave para alcanzar una vida abundante.
A nivel espiritual, esto significa reconocer que tienes derecho a vivir una vida plena, sin importar las circunstancias externas.
La abundancia no es algo que debas ganar o esperar que te llegue solo a través de esfuerzos externos; es algo que ya está disponible para ti, pero necesitas reconocer tu valor y tu derecho a recibirlo.
James Allen enfatiza en sus escritos que la mente es la fuente de toda creación y, por tanto, nuestra creencia en merecer lo mejor es la semilla que nos permite cosechar los frutos de una vida rica en bienestar.
Si no creemos que merecemos amor, salud, éxito o felicidad, bloqueamos la posibilidad de recibirlos.
En lo práctico y para los más pragmáticos, bloquear la posibilidad de recibirlos significa que no valoraremos ni prestaremos la suficiente atención o entrega y tampoco pondremos foco y energía en las oportunidades o en lo positivo para nosotros. Porque la mente no parará de boicotear y desmontar cualquier cosa que se salga de sus ideas limitadas, de sus miedos y de la creencia que eso o lo otro no es para nosotros y que nunca lo será.
Con esta premisa mental, difícilmente vamos a ampliar el campo de nuestra posibilidades.
¿Se entiende esto también, si?
La conciencia de merecer es fundamental para permitirnos recibir todo lo que la vida tiene para ofrecernos, sin sentir culpa o miedo al fracaso. Es un acto de autoaceptación y de respeto por nuestro propio ser.
Abandonar la idea de carencia
Abandonar la idea de carencia es esencial para vivir una vida abundante, pero este es un proceso que va más allá de una simple decisión consciente.
La mentalidad de carencia a menudo está profundamente arraigada en nuestro linaje y nuestras creencias familiares.
A lo largo de la historia, muchas generaciones han vivido en carencia y, una vez superada, han seguido viviendo bajo la creencia de que los recursos son limitados, que la pobreza es una condición inevitable, y que el esfuerzo nunca será suficiente para alcanzar la verdadera prosperidad.
Estas creencias, que nos fueron transmitidas por nuestros ancestros, se han perpetuado en nuestro subconsciente, influyendo en nuestra percepción del mundo y de nuestras posibilidades.
Hoy en día, los medios de comunicación refuerzan esa mentalidad de carencia, bombardeándonos constantemente con noticias de crisis económicas, inseguridad, inestabilidad, acontecimientos terribles y catastróficos y miedo. Mucho miedo.
Este constante flujo de negatividad crea un ambiente donde es fácil caer en la trampa del miedo a no tener, a no poder o a no conseguir lo que deseamos.
La carencia, entonces, no solo nos limita en términos materiales, sino que nos mantiene estancados y bajo control, atrapados en una narrativa de escasez que nos paraliza y nos aleja de nuestra verdadera capacidad para crear abundancia.
Para liberarnos de este ciclo, es crucial cuestionar esas creencias heredadas y adoptar una nueva perspectiva: la de que el Universo, la Vida, están llenos de posibilidades infinitas, y que merecemos vivir en plenitud, sin estar atados al miedo y a la falta.
4 estrategias para conseguir abundancia en la vida
Estas 4 sencillas, pero poderosas estrategias son para ti si:
- sientes que no tienes ese poder de decidir del que te estoy hablando;
- notas que, quizás, crees que no mereces que tu vida sea plena (de la forma que sea buena e ideal para ti);
- sientes un fuerte sentimiento de carencia y no sabes cómo liberarte de ello.
Aquí te dejo estas sugerencias para empezar a trabajar, a ver qué resultados te darán.
Importante: ten paciencia, se constante y comprométete con el proceso. No es como empieza, sino como acaba…
1 Abundancia en el amor
La abundancia en las relaciones comienza con el amor propio. Al aprender a valorarnos y a darnos lo mejor de nosotras/os mismas/os, podemos atraer y/o construir relaciones saludables y significativas. Practicar la autocompasión y el autocuidado es fundamental. Reconocer que mereces ser amada/o tal como eres. Y aprender a comunicarte con amor y respeto contigo mism@ y en tus relaciones, son pasos clave para conseguirlo.
2 Abundancia en el trabajo
A menudo pensamos que más trabajo y más horas se traducen en más éxito. Sin embargo, la abundancia laboral no está relacionada con la cantidad, sino con la calidad de lo que hacemos. Encuentra un propósito en tu trabajo y busca el equilibrio entre esfuerzo y descanso. Decidir dedicarte a algo que te apasione y que te aporte satisfacción, sin caer en los miedos que frenan. Los miedos ofuscan e impiden tomar decisiones a veces incómodas, es un paso hacia una vida profesional abundante.
3 Abundancia en la salud
La salud es uno de los aspectos más importantes de nuestra vida. Para tener una vida plena, es esencial cuidar de nuestro cuerpo y mente. Haz elecciones conscientes sobre lo que comes, cómo y cuánto te mueves y cómo gestionas el estrés. Decidir llevar una vida saludable, signifique o no dedicar menos tiempo a la trabajo y ganar menos dinero, puede ser una decisión mucho más enriquecedora. Porque no siempre trabajar en exceso y sacrificar nuestra salud vale la pena.
4 Abundancia en el dinero
El dinero puede ser una herramienta poderosa para vivir de manera abundante, pero no debe ser el fin último. Cambia tu enfoque de acumulación hacia el manejo consciente de tus finanzas. Elige lo que verdaderamente necesitas, y permite que el dinero fluya hacia tus prioridades. No caigas en la ansiedad por tener más o en el miedo de tener menos o insuficiente.
James Allen y sus escritos sobre abundancia
Antes he hecho referencia a James Allen y ahora te explico quien es.
James Allen (1864-1912) fue un escritor, filósofo y poeta británico conocido por su enfoque en la relación entre los pensamientos y las circunstancias de la vida. Su obra más famosa, «Como el hombre piensa, así es su vida», se ha convertido en un texto fundamental en el ámbito del desarrollo personal y la filosofía espiritual.
Allen creía que los pensamientos son los arquitectos de nuestra vida, y que, a través de la autocomprensión y el dominio de nuestra mente, podemos transformar nuestra vida. Sus escritos exploran la conexión entre el pensamiento positivo, la acción consciente y la creación de una vida plena.
A través de sus obras, Allen inspiró a generaciones a entender que la abundancia y el éxito dependen, en gran medida, de nuestras decisiones internas, especialmente aquellas relacionadas con el pensamiento y la actitud hacia la vida.
Hoy te comparto el listado de sus libros más importantes que podrán ayudarte a trabajar en los conceptos que hemos mencionado y a lograr una vida más consciente y plena. Verás que se trata de texto no extenso, pero que contienen mensajes muy eficaces.
Suscríbete al blog para acceder a la Biblioteca Virtual y a estos títulos que encontrarás en la sección ‘Abundancia: entenderla y atraerla’:
- El camino de la prosperidad
- Como un hombre piensa, así es su vida
- Los ochos pilares de la prosperidad
- Controlar el destino
- El camino de la paz
- Desde el corazón
- La vida celestial
«Ser más»
La abundancia es un estado de plenitud que podemos cultivar a través de decisiones conscientes y una profunda creencia de que merecemos todo lo mejor que la vida puedas darnos.
No se trata de tener más, sino de ser más en todos los aspectos de la vida.
Al adoptar una mentalidad de abundancia y decidir lo que es mejor para nosotros, podemos transformar nuestra realidad en un camino lleno de equilibrio, amor, salud y prosperidad.
Recuerda: la abundancia no es una meta a alcanzar, sino una forma de vivir.
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Autora: Vittoria Verì Doldo ~ Terapeuta y Coach de Salud
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Resumen y preguntas frecuentes
La abundancia es un concepto que abarca todos los aspectos de la vida: amor, salud, trabajo y prosperidad. La verdadera abundancia está ligada a dos principios fundamentales: el poder de decidir y la conciencia de merecer, que nos permiten vivir en armonía con lo que realmente necesitamos para crecer y ser felices.
La abundancia en el amor comienza con el amor propio. Aprender a valorarnos y a cuidarnos es clave para atraer relaciones saludables. La autocompasión, el respeto y la comunicación sincera son fundamentales. Cuando te das lo mejor a ti mismo/a, naturalmente atraerás lo mismo en los demás, creando relaciones significativas y abundantes.
Tener abundancia en el trabajo no se trata de trabajar más horas o ganar más dinero, sino de encontrar propósito y satisfacción en lo que haces. La abundancia laboral viene cuando tomamos decisiones alineadas con nuestros valores, sin obsesionarnos con el status o la acumulación. El equilibrio entre esfuerzo y descanso, y la pasión por lo que hacemos, son claves para experimentar una vida profesional abundante.
La abundancia en la salud se logra tomando decisiones conscientes sobre cómo cuidar tu cuerpo y mente. Esto incluye una alimentación saludable, ejercicio regular y la gestión del estrés. A veces, esto implica priorizar tu bienestar por encima de ganar más dinero o trabajar más horas, eligiendo vivir de forma equilibrada y en paz con tu cuerpo.
Sí, la abundancia no está vinculada exclusivamente al dinero. Si bien el dinero puede ser una herramienta útil, la verdadera abundancia radica en la calidad de vida, el bienestar emocional, y las relaciones saludables. Al practicar el poder de decidir lo que realmente importa y reconocer que mereces lo mejor, puedes disfrutar de una vida plena, independientemente de tu situación económica.
La mentalidad de carencia es un obstáculo que nos mantiene en un estado de miedo y escasez, bloqueando nuestra capacidad de recibir lo que el universo tiene para nosotros. A menudo heredamos estas creencias de nuestros ancestros o las absorbemos a través de los medios, que nos bombardean con noticias negativas e inseguridad. Abandonar esta mentalidad y adoptar una visión de abundancia es esencial para liberarnos de los miedos que nos controlan y avanzar hacia una vida más plena.
La conciencia de merecer es un acto de autoaceptación y respeto por uno mismo. Para vivir con abundancia, debes reconocer que tienes derecho a recibir lo mejor de la vida, sin importar tus circunstancias. Cuando te das permiso para ser abundante, permites que la vida te ofrezca todo lo que te corresponde. El primer paso es liberarte de la creencia de que no eres digno de la felicidad o el éxito.
James Allen (1864-1912) fue un filósofo y escritor británico, autor de obras clave como «Como el hombre piensa, así es su vida» y «El camino de la prosperidad». Allen creía que nuestros pensamientos crean nuestra realidad, y que a través de la transformación interna, podemos alcanzar una vida abundante y plena. Según Allen, la mente es la fuente de toda creación y la verdadera abundancia comienza con la decisión consciente de cultivar pensamientos positivos y acciones alineadas con nuestros valores más profundos.


