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Yo soy un síntoma

dibujo de una cara, expresión de sufrimiento

¿Alguna vez te has preguntado qué significa un síntoma físico y por qué aparece una y otra vez en tu vida?

Este extracto del libro “Un Curso de Sanación” de Uwe Albrecht invita a reflexionar sobre el origen emocional de las enfermedades y el verdadero papel del síntoma como mensaje del cuerpo.

Lejos de ser el enemigo, el síntoma puede convertirse en una guía poderosa hacia la sanación emocional, el autoconocimiento y un cambio profundo en tu estilo de vida.

Este extracto me ha hecho reflexionar mucho y espero que te llegue y que te ayude.

¡Buena lectura!

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¡Hola, soy el Síntoma!

«Hola, soy el Síntoma, pero tengo muchos nombres: dolor de rodilla, grano, dolor de estómago, reumatismo, asma, mucosidad. Gripe, dolor de espalda, ciática.

Cáncer, depresión, migraña, tos, dolor de garganta.

Insuficiencia renal, diabetes, hemorroides, y la lista sigue y sigue.

Me he ofrecido como voluntario para el peor trabajo posible: ser el portador de noticias poco gratas para ti.

Tú no me comprendes, nadie me comprende. Tú piensas que quiero fastidiarte, echar a perder tus planes de vida, todos piensan que quiero entorpecerles, hacerles daño o limitarles.
Y no, eso sería un completo disparate.
Yo, el síntoma, simplemente intento hablarte en un lenguaje que comprendas. Que entiendas.

Síntoma

tronco de hombre sufriendo, manos en el pecho

Por qué no comprendes que yo, el síntoma, no puedo ser “sutil” y “suavecito” cuando debo darte el mensaje.

Me golpeas, me odias, con todo el mundo te quejas de mi, de mi presencia en tu cuerpo.

Pero, no te tomas ni un segundo en razonar y tratar de comprender el motivo de mi presencia en tu cuerpo.

Sólo te escucho decirme: “Cállate”, “vete”, “te odio”, “maldita la hora en que apareciste”, y mil frases que me hacen impotente para hacerte comprender.
Pero, yo debo mantenerme firme y constante, porque debo hacerte entender el mensaje.

¿Qué haces tú? Me mandas a dormir con medicinas

Me mandas callar con tranquilizantes, me suplicas desaparecer con antiinflamatorios, me quieres borrar con quimioterapias. Intentas días con día, taparme, sellarme, callarme.

Y me sorprende ver que a veces, hasta prefieres consultar brujas y adivinos para que de forma “mágica” yo me vaya de tu cuerpo.

Imagínate que soy esa alarma con sirena en el Titanic, esa que intenta de mil formas decirte que de frente hay un Iceberg con el que vas chocar y hundirte.
Sueno y sueno por horas, por días, por semanas, por meses, por años, intentando salvar tu vida.
Y tú te quejas porque no te dejo dormir, porque no te dejo caminar, porque no te dejo trabajar, pero sigues sin escucharme…

¿Vas comprendiendo??

Para ti, yo el síntoma, soy “La Enfermedad”

chico cabizbajo sentado en una barandilla, sin esperanza

Qué cosa más absurda.

No confundas las cosas. 

Y vas al médico, y pagas por docenas de consultas médicas.

Gastas dinero que no tienes en medicamento tras medicamento.

Y sólo para callarme.  Yo no soy la enfermedad, soy el síntoma.

¿Por qué me callas, cuando soy la única alarma que está intentando salvarte?

La enfermedad, “eres tú”, “es tu estilo de vida”, “son tus emociones contenidas”, eso sí es la enfermedad.

Y ningún médico aquí en el planeta tierra, sabe cómo combatir enfermedades.

Lo único que hacen es combatirme, combatir el síntoma. Callarme, silenciarme, desaparecerme.

Ponerme un maquillaje invisible para que tú no me veas.

Y sí, está bien si ahora que lees esto, te sientes un poco molesto sí.

Esto debe ser algo como un “golpazo a tu inteligencia”.

Está bien si por ahora te sientes un poco molesto o frustrado. Pero, yo puedo manejar tus procesos bastante bien y los entiendo.

De hecho, es parte de mi trabajo, no te preocupes.

La buena noticia es que depende de ti no necesitarme más

Depende totalmente de ti, analizar lo que trato de decirte, lo que trato de prevenir.

Deberías darte la oportunidad de preguntarte a ti mismo: ¿Qué debo cambiar en mí para ya no necesitar de este síntoma?.

mujer mayor sufriendo, manos en la cara y cabizbaja

Si dejas este trabajo de investigación sólo a tu mente, la respuesta no te llevará más allá de lo que has hecho años atrás.

Debes consultar también con tu inconsciente, con tu corazón, con tus emociones.

Poco a poco descubrirás que, cuánto mejor investigador seas, menos veces vendré a visitarte.

Y te aseguro que llegará el día en que no me vuelvas a ver ni a sentir.

Al mismo tiempo que logres ese equilibrio y perfección como «analizador» de tu vida. De tus emociones, reacciones, de tu coherencia.

Te garantizo que jamás volverás a consultar a un médico ni a comprar medicinas.

Por favor, déjame sin trabajo.  ¿O piensas de verdad que yo disfruto lo que hago? 

Te invito a que reflexiones, cada que me veas aparecer, el motivo de mi visita. 

Te invito, a que dejes de presumirme con tus amigos y familia  como si yo fuera un trofeo. 

Estoy harto de que digas:  “Ay pues yo sigo con mi diabetes, ya ves que soy diabético”.  “Ay pues ya no aguanto el dolor en mis rodillas, ya no puedo caminar”.  “Siempre yo con mi migrañas”. 

Me presumes como si yo fuera un tesoro del cual no piensas desprenderte jamás.

Mi trabajo es vergonzoso. Y te debería dar vergüenza presumirme ante los demás.

Cada vez que me presumes, realmente estás diciendo: “Miren que débil soy, no soy capaz de analizar ni comprender mi propio cuerpo y mis propias emociones, no vivo en coherencia, mírenme, mírenme!”.

Por favor, haz conciencia, reflexiona y actúa.
Entre más pronto lo hagas, más rápido me iré de tu vida! «

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El síntoma es una señal

El síntoma no es la enfermedad, sino una señal de alarma del cuerpo que busca ser escuchada. Ignorarlo o silenciarlo sin comprender su origen emocional solo prolonga el conflicto interno que lo genera.

Este texto nos recuerda que la verdadera sanación comienza cuando asumimos la responsabilidad de nuestras emociones, hábitos y decisiones.

Escuchar al cuerpo, cuestionar patrones repetitivos y conectar con el inconsciente permite avanzar hacia una salud integral, donde cuerpo, mente y emociones trabajan en coherencia.

Cuando se comprende el mensaje del síntoma, este deja de ser necesario.

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Fuente: ‘Yo soy tu síntoma’ – Extracto del libro “Un Curso de Sanación” de Uwe Albrecht.

Imágenes: Pixabay.com

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Vittoria Veri Doldo ~ Terapeuta y Coach de Salud

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Resumen y preguntas frecuentes

¿Qué es un síntoma y qué significa?

Significa que el cuerpo expresa, a través del dolor o la enfermedad, conflictos emocionales, estrés acumulado o incoherencias internas que no han sido atendidas conscientemente.

¿Cuál es el origen emocional de las enfermedades?

El origen emocional de muchas enfermedades se relaciona con emociones reprimidas, conflictos no resueltos, creencias limitantes y un estilo de vida desconectado de las necesidades reales del ser.

¿Por qué los síntomas reaparecen aunque tome medicación?

Porque la medicación suele silenciar el síntoma físico, pero no aborda la causa emocional o mental que lo originó. Sin un cambio interno, el mensaje del cuerpo persiste.

¿La sanación emocional puede mejorar la salud física?

Sí. La sanación emocional ayuda a reducir el estrés, liberar bloqueos internos y restablecer el equilibrio cuerpo-mente, lo que puede impactar positivamente en la salud física.

¿Cómo empezar a escuchar los síntomas del cuerpo?

El primer paso es la autoobservación consciente: preguntarte qué estabas viviendo emocionalmente cuando apareció el síntoma y qué aspectos de tu vida requieren un cambio.

¿Este enfoque reemplaza la medicina tradicional?

No. La medicina tradicional y la sanación emocional pueden ser complementarias. Este enfoque propone comprender el síntoma, no ignorar la atención médica cuando es necesaria.

¿Qué beneficios tiene comprender el significado de los síntomas?

Comprenderlos permite prevenir recaídas, fortalecer el autoconocimiento, mejorar la coherencia emocional y avanzar hacia una salud más consciente y duradera.

 

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